¿CURULES DE PAZ A FAVOR DE LAS VÍCTIMAS O DE LOS CLANES POLÍTICOS?

Por Observatorio de DDHH, Conflictividades y Paz

Por: Juana Valentina Cabezas

Observatorio de DDHH y Conflictividades

Lo que se veía como una gran oportunidad para las víctimas del conflicto armado producto del Acuerdo Final de Paz firmado en 2016, resultó ser, en muchos casos, la continuación de una política tradicional exclusiva, de vínculos y sucesiones de poder de los partidos tradicionales. Aunque no se puede generalizar, hoy las víctimas, en la mitad de los territorios con curul en la Circunscripción Transitoria Especial de Paz, no se sienten representadas con quienes resultaron elegidos ante las curules de paz, pues los liderazgos y la legitimidad ante las comunidades no se improvisa.

La situación hasta el 14 de marzo con los registros preliminares y antes del escándalo por irregularidades en el proceso de conteo, dejaba el siguiente escenario, ocho de las 16 Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz para la Cámara de Representantes tenían problemas de legitimidad, críticas o problemas por investigaciones a sus candidatos. Ocho días después se han reconocido y avalado once de esas curules, la 2 (Arauca), 3 (Bajo Cauca Antioqueño), 4 (Catatumbo), 5 (Caquetá), 6 (Chocó), 9 (Pacífico Medio), 10 (Pacífico Nariñense), 11 (Putumayo), 13 (Sur de Bolívar), 15 (Sur de Tolima) y 16 (Urabá Antioqueño). Sin embargo, seis de las once curules ratificadas hasta el momento, tienen embrollos en sus elecciones, que van desde compra de votos, relaciones con alcaldes, diputados y gobernadores, hasta sorpresivos reconocimientos como víctimas de los candidatos a solo meses de las elecciones. 

Hoy, líderes que se movilizaron en medio de sus campañas sin garantías de seguridad e impulsados realmente por el reconocimiento de sus comunidades y afectaciones, se ven enfrentados a las maquinarias políticas con poder económico, que históricamente han tomado la vocería sin legitimidad de sus territorios, sumado a la ineficacia de las instituciones garantes de las elecciones. Quizá, la lucha con las curules de paz no se vea reflejada al 100% en el congreso, pero en los territorios seguirá siendo fuerte para ser escuchados y darle amplitud a sus llamados de paz.