Masacres u homicidios colectivos: ¿qué significan?

por

Carlos Olimpo Restrepo

Las muertes violentas presentados en Colombia en las últimas semanas no solo han generado temor, también han suscitado un debate sobre la forma en que se deben nombrar. De allí, dicen analistas, depende la interpretación que se haga de estos hechos y la comprensión del momento que enfrenta el país.

Publicado por la Universidad de Antioquia. Ver articulo aqui

05/10/2020

Puede que parezca una discusión inútil y sin fundamento, pero que hoy en Colombia se elija llamar al asesinato de varias personas «homicidio colectivo» en lugar de «masacre» muestra una intencionalidad política y se circunscribe en buena parte de la tradición colombiana para descalificar o desconocer la existencia de los conflictos armados internos a lo largo de la historia como nación independiente.

«Desde el Gobierno se habla de homicidios colectivos para suavizar la carga semántica que tiene la expresión “masacre”, un término ampliamente aceptado por los organismos internacionales de derechos humanos. “Asesinato” es otra forma que se utiliza en el campo del discurso cotidiano, popular, que recoge muchas veces el periodismo, pero no se incluye en el derecho», explicó Manuel Morales Morales, profesor de Lingüística de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de Antioquia.

El docente señaló que la discusión actual es necesaria porque «cuando miramos la estructura profunda de los discursos, eso que la mayoría de los ciudadanos usualmente no ve, vemos cargas semánticas negativas muy duras, que no entienden a veces los escuchas o destinatarios del discurso».

Para el sociólogo e historiador Manuel Alonso Espinal, «el término “homicidio colectivo” es una categoría que no tiene una connotación jurídica clara, propia; que no ha tenido el desarrollo legal que ha tenido “masacre”, ni ha tenido el reconocimiento internacional de este término». El profesor del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia explicó que, tanto la Organización de las Naciones Unidas —ONU— como otras entidades globales, definen masacre como «un asesinato en masa, intencionado, de civiles que no participan en hostilidades o de personas que siendo combatientes no se encuentran en combate y son ejecutadas por grupos armados organizados y en violación del derecho internacional humanitario».

El Centro Nacional de Memoria Histórica la define como «el homicidio intencional de cuatro o más personas en estado de indefensión y en circunstancias similares de modo, tiempo y lugar, y que se distingue por la exposición pública de la violencia». En cambio —agregó el investigador—, homicidio colectivo se circunscribe «a la pluralidad de homicidios en cuanto a cantidad de víctimas. Por ejemplo: voy manejando un carro, pierdo el control y atropello a cinco personas, las mato, cometí un homicidio colectivo», explicó.

Por eso, Alonso Espinal consideró que el empleo de este concepto «apunta a una política discursiva, simbólica y jurídica, orientada a negar la existencia en el país de un conflicto armado y a referir estos hechos solo a problemas o asuntos criminales».

En este sentido, Julián Muñoz Tejada, coordinador del Grupo de Investigación sobre Conflictos y Violencias —de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Antioquia— complementó que «el término masacre da cuenta de algo que parece que pasa por alto el Gobierno y es el componente de la indefensión. Es posible que, como dicen algunos de sus miembros y desde cuerpos de seguridad, algunas de esas víctimas hayan tenido algún tipo de conexión o vínculo con grupos que se disputan esos territorios, pero independiente de eso, que no deja de ser una mera suposición, difícilmente se puede negar que fueron asesinadas de manera indefensa».

Por lo anterior, aseguró: «Cuando el Gobierno trata de introducir un giro en la manera en que se presenta esos hechos y saca el componente de indefensión de la ecuación, rápidamente caemos en eso que ya hemos escuchado en otros momentos: “Si los mataron fue por algo”». Para Muñoz, tal afirmación traslada la culpa a la víctima y revictimiza a quienes ya fueron victimizados de la forma más brutal.

Pero la discusión sobre el uso de un concepto para referirse a hechos en medio de conflictos armados en el país no es de ahora. «Se podría hacer un diccionario de eufemismos sobre la violencia en Colombia, porque hay una tradición de utilizar ciertas expresiones que no dan cuenta directamente del fenómeno», asegura Orlando Arroyave Álvarez, profesor de Psicología e investigador sobre prácticas genocidas en el país.

«¿Por qué el Gobierno debate el concepto “masacre” y lo llama “homicidio colectivo”? Eso que parece tan sutil tiene una serie de cálculos políticos: masacre tiene una carga histórica, política y popular muy importante en Colombia, el Gobierno sabe que se asocia a personas indefensas. En cambio, cuando se habla de homicidio colectivo puede ser referido al enfrentamiento entre grupos armados, como si las víctimas también estuvieran en posición de combate. Esa es la lectura que quiere dar el Gobierno», aseguró Arroyave.

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