En su programa de gobierno “Potencia Mundial de la Vida 2022-2026”, el entonces candidato presidencial Gustavo Petro dedicó un corto -pero significativo- apartado al tema de la política de drogas. En este destacó la necesidad de cambiar el paradigma de la lucha contra las economías ilegales, es decir, sacar a Colombia de los barrotes del prohibicionismo para que el país pudiera pensar y estructurar una mejor política de drogas y un mejor -o por lo menos novedoso- plan de acción al respecto. Este cambio, sostiene el programa político a la presidencia, debía construirse desde el respeto a los derechos humanos, la construcción de la paz y la transformación económica de los entornos productores sin criminalización de los cultivadores. También desde el avance en la regulación de las plantas, sus usos derivados y en el diseño de un mercado de cannabis legal que privilegiara la participación de los pequeños productores.
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Historiador de la Pontificia Universidad Javeriana y Magister en Construcción de Paz de la Universidad de los Andes. Ha trabajado como investigador en Indepaz en la línea de política de drogas, conflicto armado, construcción de paz y el Observatorio de Cultivos y Cultivadores de Uso Ilícito de Indepaz. Tiene experiencia en incidencia política sobre la reforma a la política de drogas en Colombia.
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