No mires hacia arriba: allá se hacen los negocios

por

Natalia Orduz Salinas

,

Los mecanismos preferidos por los gobiernos para conjurar la crisis climática han sido más efectivos para cuidarles los negocios a los responsables que para evitarla

Después de ver la película No mires para arriba, podríamos intuir que, si la Tierra estuviera en la trayectoria de un cometa del tamaño del Everest, sería posible evitar la colisión fatal. Bastaría con creerles a los científicos, priorizar el asunto, porque lo que está en juego es la vida, y focalizar los esfuerzos y las agendas políticas en impedir la catástrofe. Aunque en la película la solución era más o menos sencilla, al final todos mueren: aparentemente por la negación y trivialización del problema. En realidad, lo que determinó el colapso fue que algunos personajes astutos e influyentes sí miraron para arriba y decidieron, con el auspicio de los gobernantes de turno, tratar la crisis como una oportunidad de negocio y no como una amenaza a la vida sobre el planeta.

Hoy es imposible negar la existencia de la crisis climática, que amenaza a la vida en La Tierra de una forma tan cierta y grave como el cometa de la película. No voy a repetir acá las certidumbres científicas que han plasmado con tanta claridad y contundencia en el Panel Intergubernamental de Cambio Climático, la Agencia Internacional de Energía, las Naciones Unidas y, bueno, las pistas que nos dan las imágenes y noticias de inundaciones, incendios, calores extremos o migraciones por falta de lluvias.

Pero cuando se promueven las respuestas y soluciones sí miramos para abajo y no queremos aceptar que los mecanismos preferidos por los gobiernos, organismos multilaterales y corporaciones han sido mucho más efectivos para cuidarles los negocios y generarles nuevas posibilidades de lucro a los responsables (por ejemplo, la industria de combustibles fósiles), que realmente para conjurar la crisis y garantizarle un futuro a la vida.

Como en la película, nos descrestan con mecanismos, conceptos y tecnologías de intrincados nombres como la carbono neutralidad, los mercados de carbono, la geoingeniería, la bioenergía con captura y almacenamiento de carbono, el hidrógeno de todos los colores del arco iris y el despliegue a gran escala de las energías renovables, entre muchos otras que dan una falsa y paralizante sensación de seguridad.

Ni los compromisos globales del Protocolo de Kioto ni el Acuerdo de París han logrado aplanar la curva de las emisiones y del calentamiento global. Es hora de reconocer que poner el énfasis en los mecanismos de mercado y en las tecnologías es un rotundo y estrepitoso fracaso en términos climáticos, pero que además está llevando a países como el nuestro a una versión 2.0. y “verde” del extractivismo a costa de nuestra biodiversidad y comunidades, como la aniquilación del pueblo wayuu que puede causar el despliegue corporativo y a gran escala de proyectos eólicos en La Guajira. Ni el gobierno ha disimulado un poquito en su discurso sobre las renovables que las promueve más como oportunidades de negocio que como soluciones climáticas y sociales: ellas no van a reemplazar la extracción de carbón e hidrocarburos, tampoco al fracking, sino que se van a sumar.

________________________________________________________________________________

Tratar la crisis como amenaza a la vida y no como oportunidad de negocio para unos pocos implica una decisión audaz de reorganizar las prioridades políticas en función de la vida y no de la plata

________________________________________________________________________________

Tratar la crisis como amenaza a la vida y no como oportunidad de negocio para unos pocos implica una decisión audaz de reorganizar las prioridades políticas en función de la vida y no de la plata, una tarea tremendamente difícil después de décadas de adoctrinamiento en dogmas economicistas y tecnocráticos. Poner la vida en el centro es uno de los lemas principales de las corrientes ecofeministas que proponen, entre otras, dar prioridad y valor a lo que contribuye a la reproducción de la vida y no a lo que tenga mejores precios.

En estos términos, la solución a la crisis priorizaría todas las labores de cuidado de la biodiversidad, del agua, de las semillas y suelos, y, sobre todo, de los roles de las personas que tienen el conocimiento y la experticia en estos cuidados: indígenas, mujeres, campesinos: justamente, los actores más discriminados por el modelo actual. Una política así incentivaría las formas de vivir y producir con poca energía, y evitaría las que demanden combustibles fósiles y que, en la mayoría de los casos, también generan inequidades, violencia y enfermedades. Por ejemplo, la agroecología tendría un lugar preponderante sobre los monocultivos agroindustriales.

Reorganizar la economía produce más pánico que la misma crisis climática. La mayoría de los candidatos a la presidencia ni se hacen estas preguntas. Petro, que entiende muy bien la amenaza, no da muchas pistas sobre el énfasis que tendrán sus soluciones: si estará en la vida o en los negocios. En cambio, Francia Márquez lo tiene clarísimo y por eso no sólo pone la vida en el centro de todas sus propuestas, sino que supera la competitividad individualista que subyace a la crisis con la hermosa idea Soy Porque Somos: idea que ha concretado no sólo en los contenidos, sino en la forma misma de luchar desde los pueblos y, ahora, en la arena política.

Tomado de Las2orillas

Autor

,


  • Balance de protección a la población civil durante el gobierno de Gustavo Petro (2022-2026)

    Balance de protección a la población civil durante el gobierno de Gustavo Petro (2022-2026)

    Comparación con los gobiernos de Juan Manuel Santos e Iván Duque El 7 de agosto de 2026 concluyó el gobierno del presidente Gustavo Petro. Este constituye un momento oportuno para evaluar los resultados alcanzados en uno de los aspectos más sensibles para la democracia colombiana: la protección de la población civil en contextos de conflicto…

  • Las cifras sin sustento no dan cuenta de la realidad actual de conflictos fracturados regionalizados

    Las cifras sin sustento no dan cuenta de la realidad actual de conflictos fracturados regionalizados

    -Complejos macrocriminales, regímenes de poder violento y recomposición de la violencia en Colombia – En Colombia pasamos de un conflicto armado nacional con pretensiones estratégicas, que marcó el periodo 1958 – 2016, a una configuración de conflictos regionalizados articulados a complejos macrocriminales y regímenes regionales de poder violento que se han dado después del Acuerdo…

  • Lo que el fusil no explica

    Lo que el fusil no explica

    Repensar el conflicto colombiano desde las relaciones de poder en los territorios Leonardo González Perafán Director de Indepaz Hay una escena que se repite cada vez que ocurre una masacre, asesinan a un líder social, hay un desplazamiento forzado, un confinamiento o un combate que deja a la población civil en medio del fuego. Suena…

  • LÍDERES SOCIALES, DEFENSORES DE DD.HH Y FIRMANTES DE ACUERDO ASESINADOS EN 2024, 2025 y 2026

    LÍDERES SOCIALES, DEFENSORES DE DD.HH Y FIRMANTES DE ACUERDO ASESINADOS EN 2024, 2025 y 2026

    Estos son los datos de los líderes asesinados durante el 2024, 2025 y 2026 La definición de líder social comprende a los defensores de derechos humanos y es más amplia en tanto reconoce como líderes o lideresas a los activistas vinculados a la defensa de derechos de la comunidad y organización en una coyuntura específica,…

  • Masacres en Colombia durante el 2020, 2021, 2022, 2023, 2024, 2025 y 2026

    Masacres en Colombia durante el 2020, 2021, 2022, 2023, 2024, 2025 y 2026

    2026 78 masacres en el 2026, con 300 víctimas – corte al 03 de agosto de 2026 El observatorio de DDHH y conflictividades de Indepaz entiende por masacre como el homicidio intencional y simultáneo de varias personas (3 o más personas) en estado de indefensión, por un mismo autor, y en iguales circunstancias de modo,…

  • El fin del conflicto y las garantías de seguridad

    El fin del conflicto y las garantías de seguridad

    “Más allá de las definiciones y atribuciones estandarizadas, las organizaciones y conductas criminales han adquirido una complejidad que evoluciona en concordancia con los cambios de los conflictos armados y de las dinámicas políticas y sociales. Las organizaciones que actúan en el marco de complejos macrocriminales desarrollan simultáneamente actividades lícitas e ilícitas, buscan la captura del…