Lo humanitario en venezuela: entre la solidaridad y el caballo de troya

por

Victor De Currea – Lugo

,

Lo humanitario, como práctica humanista, dirigida a los más vulnerables, no puede ser presentada como una estrategia propia y única del capitalismo; de hecho la misma solidaridad que se plantea en lo humanitario ha sido ya planteada por la izquierda en los comités de solidaridad con Salvador o con Nicaragua. Sería perverso pensar que la solidaridad de un lado es una farsa y del otro lado es una virtud. Por ejemplo, la lucha contra el terrible genocidio de Camboya fue hecha por el ejército comunista de Vietnam. También ha habido terrorismo a nombre de la libertad y de la opresión. Esto para decir una sola cosa: un mecanismo no es, en sí, propiedad de una ideología.

Aclarado lo anterior, es necesario distinguir entre: la mal llamada a) “intervención humanitaria”, que no es más que la acción militar disfrazada de humanismo sin ningún respaldo en el derecho internacional (ver mi análisis: Debate jurídico sobre la “intervención humanitaria” a Venezuela), y b) la acción humanitaria, que corresponde al conjunto de esas prácticas solidarias basadas en ciertos principios y que no reparan en agendas políticas y mucho menos están al servicio de estas.

Esas características, la independencia y la imparcialidad de la acción humanitaria, son exactamente lo opuesto a la versión que presentó George Bush durante la ocupación de Irak en 2003, cuando dijo que la guerra tenía tres frentes: el militar, el diplomático y el humanitario, y que hoy en un escenario diferente al de un conflicto armado, como el venezolano, se quiere hacer ver como tal. En Irak se evidenció la pelea entre Estados Unidos y organizaciones solidarias, por el uso de un término. A esto se suma el error desde ciertas izquierdas, de esperar que las ONG de acción humanitaria se comporten como la vanguardia de la revolución o, en caso contrario, se les reduce al bando de los traidores.

Lo humanitario separa la ayuda a los más vulnerables, de los intereses económicos y políticos de los Estados, blindando además a los operadores humanitarios y su accionar, con unas garantías de seguridad para acceder a los vulnerables. En el caso de Venezuela, no hay que ser un experto para reconocer una instrumentalización de la solidaridad y, de ninguna manera, una realización auténtica de tal principio.

Resulta muy difícil defender la noción de lo humanitario frente al uso y abuso de este término por parte de Estados Unidos en varios conflictos armados, como fue en Somalia 1993; esa práctica que parece repetirse de cara a la situación de Venezuela.

Recordemos que la posverdad no solamente tiene como fin construir hechos alternativos, sino que fortalece la vieja frase de que “la verdad es la primera víctima de la guerra”. La posverdad (es decir, el engaño) no se limita a la construcción de nuevas narrativas, sino también a la redefinición de ciertos términos y uno de ellos es precisamente el significado de lo humanitario.

Es por tanto irresponsable e injusto meter en un mismo saco las propuestas mezquinas que a nombre de lo humanitario plantean algunos, y la acción genuina a favor de las víctimas que realizan otros. No gratuitamente el Comité Internacional de la Cruz Roja se apartó de la pretendida caravana humanitaria desde territorio colombiano hacia Venezuela.

No es un problema de complacencia con ciertas ONG, ni de culto a la neutralidad; es un asunto de justicia con aquellas personas que han arriesgado su vida por los vulnerables. Es cierto que “una cama por una noche” (como titula el libro de David Rieff), no resuelve los problemas estructurales; por ejemplo: la donación de unas medicinas no es la respuesta ideal al desabastecimiento de medicamentos en Venezuela, pero es que los humanitarios son bomberos y no estadistas, por decirlo de alguna manera.

Ahora, el debate de la falta de medicamentos en Venezuela se debe buscar en la casi nula producción local, en los problemas de corrupción, en el contrabando extractivo hacia Colombia pero, sobre todo, en que el bloqueo económico dirigido por los Estados Unidos que le impide a Venezuela la compra de medicamentos en el mercado internacional. Si los Estados Unidos quieren ser humanitarios, bastaría que suprimieran las medidas económicas que explican en parte la situación venezolana.

He visto trabajadores humanitarios en Sudán, Etiopía, Birmania y muchas otras partes del mundo, algunas veces difamados como “agentes del imperio” mientras desarrollan un centro de recuperación nutricional o gestionan un campo de refugiados. Y sería tonto juzgar al bombero por no haber reconstruido la casa que salvó de las llamas. Despojar de una apuesta humanista a semejantes esfuerzos sería no sólo un acto de injusticia sino además de ignorancia.

¿Queremos los colombianos ser solidarios con Venezuela? que el Estado controle las fronteras para que el contrabando no pase toneladas y toneladas de comida, que se prohíba la explotación infame de la mano de obra venezolana en Colombia, que las autoridades otorguen los documentos para que regulen su situación, que se retiren las restricciones para que las mujeres venezolanas accedan a controles prenatales en los hospitales colombianos, y un largo etcétera. Vimos el maltrato a los colombianos en los refugios de Bogotá y la percusión por parte de la Policía en Riohacha: eso no es precisamente humanitario.

Lo que hay no es una operación humanitaria en curso, sino una campaña publicitaria, supeditada a un objetivo político-militar, al servicio de los Estados Unidos, para atacar a Venezuela. No es la nutrición de los venezolanos, ni el acceso a medicinas lo que importa. No verlo es ignorancia o cinismo.

Tomado de: http://victordecurrealugo.com/lo-humanitario-en-venezuela-entre-la-solidaridad-y-el-caballo-de-troya/

Autor

—
,


  • Metodologías oscuras en tiempos nublados

    Metodologías oscuras en tiempos nublados

    – De mal relato mal dato y al revés – Por Camilo González Posso – Presidente de Indepaz Algunos informes, citados con frecuencia por analistas y opinadores, presentan cifras y argumentos para sostener que durante los últimos años se ha producido un fortalecimiento de los grupos armados ilegales. Para ello se apoyan en informes del…

  • Plan Patriota Siglo XXI: El Retorno de la Guerra Química

    Plan Patriota Siglo XXI: El Retorno de la Guerra Química

    Las campanas del retorno de la guerra química han vuelto a sonar en el país con el anuncio de la reactivación de la aspersión aérea con glufosinato de amonio, tratando así elgobierno de evitar las condiciones puestas por la Corte Constitucional para reactivar esa estrategia. El anuncio -que por fortuna no se ha vuelto realidad-…

  • Personas de bien… armadas

    Personas de bien… armadas

    Leonardo González Perafán Director de Indepaz Hay una expresión que aparece cada vez que vuelve la discusión sobre el porte de armas: las “personas de bien”. La idea parece sencilla: los delincuentes están armados mientras quienes cumplen la ley están indefensos. Entonces, dicen, habría que permitir que estos últimos también se armen. El primer problema…

  • Cobre y minerales críticos: entre el extractivismocolonial y la soberanía sobre los recursosestratégicos

    Cobre y minerales críticos: entre el extractivismocolonial y la soberanía sobre los recursosestratégicos

    Camilo González PossoPresidente de INDEPAZBogotá D.C. septiembre 2026 Este asunto del cobre y de los minerales críticos ha vuelto a las primeras líneas de la agenda nacional con las decisiones que se han anunciado respecto de la explotación de cobre en Jericó (Antioquia), en Putumayo con el proyecto Mocoa y de la minería en California,…

  • Boletín de noticias del ODEI

    Boletín de noticias del ODEI

    Observatorio Drogas y Economías Ilícitas de Indepaz 1 – 31 de Agosto de 2026 Las noticias más destacadas de este mes sobre lo que tiene que ver con la política de drogas del país, economías ilícitas y sus impactos en el conflicto armado, los grupos armados, las regiones, las comunidades, la política de paz y…

  • Evaluación Ecotoxicológica y Regulación Jurídica del Glufosinato de Amonio: Un Análisis desde el Principio de Precaución y el Derecho Comparado

    Evaluación Ecotoxicológica y Regulación Jurídica del Glufosinato de Amonio: Un Análisis desde el Principio de Precaución y el Derecho Comparado

    Documento de trabajo del Observatorio de drogas y economías ilegales – Indepaz agosto de 2026 Camilo González Posso – Ing. Químico, Mgr en Economía Autor Camilo Gonzalez Posso Presidente del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz – INDEPAZ. Magister en Economía, Ingeniero Químico. Especialista en Ciencias de la Complejidad. Ministro de Salud…