En uno de los debates sobre la reforma a la salud el ministro Gaviria recurrió a la filosofía de Maturana para explicar el panorama de criticas desde todos los lados: “la prueba de que la reforma es buena es que a nadie le gusta y todos la atacan”.
Algo parecido le está ocurriendo a los acuerdos de La Habana en lo relativo a cultivos declarados ilegales y políticas antidroga, les llueven criticas desde la derecha por no incluir la identificación o entrega de laboratorios, rutas, caletas y cultivos; también les incomoda que se contemplen beneficios penales o descriminalización de los pequeños cultivadores que se acojan a los programas estatales y la eventual suspensión de fumigaciones con tóxicos en ese futuro hipotético de post acuerdos.
Autor
-
Ver todas las entradasPresidente del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz – INDEPAZ. Magister en Economía, Ingeniero Químico. Especialista en Ciencias de la Complejidad. Ministro de Salud de la República de Colombia (1990 – 1992). Docente universitario (1968 – 1996). Firmante del acuerdo para convocar la Asamblea Constituyente (1990). Fundador – Director del Centro de Memoria y Paz. Autor de libros sobre desarrollo, ambiente y paz. Colaborador de negociacones de paz (1984 – 2024)






