Por Leonardo González P
La aparición de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) constituye una de las expresiones más recientes de las transformaciones que viene experimentando el conflicto armado colombiano. Surgida tras la ruptura de sectores de la Segunda Marquetalia y conformada principalmente por la articulación entre la Coordinadora Guerrillera del Pacífico y los Comandos de la Frontera, esta organización ha logrado consolidar presencia en regiones estratégicas de Nariño y Putumayo, dos territorios donde convergen algunas de las principales economías ilegales del país y donde persisten profundas debilidades en la capacidad estatal para transformar las condiciones de vida de las comunidades.
Sin embargo, el caso de la CNEB plantea preguntas que van más allá de la trayectoria de una organización armada específica. Su surgimiento, expansión y capacidad de adaptación obligan a preguntarse por qué, después de casi una década de la firma del Acuerdo de Paz con las FARC-EP, continúan existiendo territorios donde las economías ilegales, la violencia armada y diversas formas de regulación social siguen ocupando un lugar central en la vida cotidiana de las comunidades.
Este artículo parte de una idea sencilla: para comprender fenómenos como la CNEB no basta con analizar a los actores armados. También es necesario observar los territorios donde operan, las economías que los sostienen, las relaciones sociales y políticas que les permiten consolidarse y las condiciones históricas que explican su permanencia. En otras palabras, más que centrarse exclusivamente en la organización armada, es necesario comprender el contexto que hace posible su existencia.
Las reflexiones que siguen se apoyan en conversaciones con líderes y lideresas sociales, organizaciones comunitarias e instituciones presentes en la región, así como en el análisis de la evolución reciente de la CNEB y de los territorios donde ejerce influencia. Más que ofrecer una caracterización exhaustiva de la organización, el propósito es contribuir a una discusión más amplia sobre los desafíos de la construcción de paz en contextos donde el problema no se reduce a la presencia de grupos armados, sino que involucra complejas dinámicas económicas, sociales e institucionales que continúan alimentando la persistencia y reconfiguración de la violencia.






